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Los cultivos en invernaderos son una excelente manera de proveerse de una gran cantidad de especies florales.
El invernadero o, también llamado invernáculo, es un espacio cerrado destinado al cultivo de productos hortícolas o plantas meramente decorativas. Para permitir el control de la temperatura están provistos de una cubierta exterior de plástico o vidrio. Por lo tanto esto permite el control sistemático de la temperatura, la humedad y otros factores climáticos. Puesto que disponemos de estas interesantes opciones, podemos asegurarnos un óptimo crecimiento en toda nuestra siembra de hortalizas o plantas de jardín.


 Introducción a cultivos en invernaderos

 

Cultivos en invernaderos

 


 

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 Cultivos en invernaderos – Historia

Alrededor de 1850 se construyeron los primeros invernaderos para el cultivo de la uva en los Piases Bajos. En consecuencia descubrieron que, en un entorno de calidez y luz constante, la producción de cultivos en invernaderos se desarrollaban más rápidamente. El uso de calefacción dentro de una cubierta de cristal que protegía las plantas de las inclemencias del tiempo se convirtió en todo un descubrimiento. De esta manera, los Países Bajos pudieron empezar a exportar productos que solo podían ser producidos es países más cálidos.

 Cultivos en invernaderos en España

A finales de la década de los 70 se desarrolló en España una proliferación de cultivos en invernaderos, dadas las condiciones climáticas de la costa mediterránea. Las principales áreas de proliferación fueron, entre otras, Granada, Murcia, Alicante y Almería. Esta última destacó principalmente por saturar, prácticamente su costa que, por tanto, recibió el calificativo de “Mar de plástico”. Hasta el punto de poder ver dichas construcciones desde el espacio.

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 Técnicas de cultivos en invernaderos

Si deseamos realizar cultivos en invernaderos debemos tener en cuenta ciertas pautas. Un invernadero nos da la posibilidad de trabajar en Invierno a una temperatura superior a la del exterior de al menos 5 grados. Por consiguiente podremos comenzar a sembrar los semilleros con 3 o 4 semanas de antelación. También tenemos la posibilidad de aumentar la cantidad de especies y épocas de cultivo. Mientras que, en una plantación normal, debemos atenernos a los periodos naturales, con un invernadero podemos saltarnos ciertas reglas impuestas por la Naturaleza.

 Ventilación natural

La técnica de climatización menos costosa es la ventilación natural del invernadero aunque es, por lo general, la más complicada. Gran parte de su  efectividad depende del conocimiento e intuición de la persona dedicada a tal fin. Su actuación se centra en la renovación de anhídrido carbónico y el contenido de humedad relativa del aire.  El área mínima de ventanas del invernadero debe representar al menos el 25% de la superficie de suelo del invernadero. Las aberturas laterales deben superar siempre la altura del cultivo. Para ello es necesario aumentar la altura de las paredes. El mecanismo de estos dispositivos de apertura y cierre debe ser seguro y fácil de manejar.

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 Fertilidad de la tierra

Por ejemplo, una cobertura de polietileno incrementa de forma significativa la humedad y la temperatura del suelo. Esto favorece la nitrificación que consiste en la oxidación biológica de amonio con oxígeno para producir nitrito, seguida por la oxidación de esos nitritos a nitratos. Intervienen para ello las bacterias nitrificantes responsables del proceso. Se consigue, por tanto, una óptima absorción de nitrógeno. Además, con el suelo protegido, los fertilizantes no son arrastrados por efecto de la lluvia hacia capas inferiores del suelo. Las raíces tienen mejor acceso, por lo que no pierden el contacto con las zonas nitrogenadas.

 El Sol y su aprovechamiento

Supongamos que queremos aprovechar la luz al máximo para el mejor crecimiento de nuestros cultivos. La época del año, la orientación y los materiales y diseño del invernáculo son sumamente importantes. También es muy recomendable la revisión periódica del polietileno. Con el paso del tiempo pierde sus propiedades ópticas por desgate o simplemente, por acumulación de polvo. Como resultado la incidencia de radiación solar se reduce progresivamente. Para evitarlo bastaría con hacer limpieza del cobertor y, si fuera necesario, reponerlo para un correcto desempeño de su función.

 Humedad del suelo

El polietileno, por sus características, impide la evaporación masiva de agua del suelo. Mientras que los cultivos realizados al aire libre pierden agua con relativa rapidez, los cultivos en invernaderos mantienen una humedad constante. Esto permite evitar el riesgo de forzar al cultivo a mantener estados de carencia en cuanto a la humedad se refiere. Aunque con un cuidado más exhaustivo y mayor presencia se pueden evitar dichos estados, el cultivo bajo cubierta nos ahorra mucho trabajo al respecto. En definitiva, una humedad constante nos proporcionará un crecimiento constante y evitará que las plantas puedan deteriorarse por carecer de ella en determinados periodos. Si esto ocurriese por descuido, la recuperación de la planta dejaría, en muchos casos, una secuela a la misma y el producto final se vería afectado.

Calefacción pasiva

Indudablemente los cultivos en invernaderos con mejores resultados es el que dispone de una climatización adecuada. En lo referente a la temperatura existe una técnica llamada calefacción pasiva. Al contrario que la activa no requiere desembolso económico alguno ya que se centra en la conservación del calor existente. Es decir, la calefacción pasiva no aporta ningún calor. Se limita, por tanto, a retener el calor creado en el suelo durante todo el día evitando la entrada de aire frío durante la noche. Con esta técnica podremos conseguir una media nocturna de 1 a 3 grados aproximadamente y se notará en la salud de nuestros cultivos. Aunque es un método adecuado de protección también puede ser insuficiente en determinadas especies de hortalizas. Esto depende por completo del clima propio de la zona.

Control de malezas

Es muy importante tener en cuenta la importancia de evitar el crecimiento de maleza entre las hortalizas. La implantación de polietileno en los suelos evita la entrada de luz en los mismos e impide el crecimiento descontrolado de malezas. Habitualmente se ha utilizado este material en color negro. Los actuales materiales destinados a tal efecto han pasado a disponer de otros colores (plata, plata/negro, blanco/negro). Si bien impiden la entrada de luz en el suelo también la reflejan hacia el reverso de las hojas por lo que facilitan la fotosíntesis. Además favorecen el crecimiento más rápido y un tamaño mayor del fruto .

 El desarrollo de las raíces

Para que una raíz crezca horizontalmente es indispensable que disponga de una humedad constante en la superficie del suelo. No necesitará buscarla a más profundidad por lo que se estimulará el crecimiento de raicillas superficiales. Esto provocará un mayor acceso al agua, los minerales y fertilizantes y mejorará el rendimiento. Dicho de otra forma, el trabajo que debe realizar la planta para alimentarse estará reducido al mínimo y su único objetivo será desarrollarse. Tengamos en cuenta que los cultivos en invernaderos están mucho más controlados y una de las funciones más importantes es favorecer, en lo posible, el crecimiento y salud de nuestros cultivos.

 Cultivos en invernaderos. Video

 

 Cultivos en invernaderos. Estructuras

Los materiales más empleados para la construcción de invernaderos son, por lo general, el metal o la madera. Dependiendo del objetivo de la explotación a realizar se elegirá uno u otro. Pero existe otra opción que consiste en una estructura básica. Consiste más en un macrotúnel cubierto que en un invernáculo. Se utiliza para cubrir las brechas de producción, por ejemplo, de tomates, entre los periodos de producción naturales. Como resultado de estos macrotúneles podremos reducir los efecto de las heladas en los trasplantes. Uno de los momentos más delicados es después de la segunda quincena de Septiembre.

 Estructura de madera

Existen estructuras básicas de maderas sin ningún tipo de tratamiento hasta estructuras con tratamientos de los más sofisticados. Entre los básicos se encuentran los realizados con madera de álamo. Si no son tratados, reducen su duración hasta un máximo de tres años. Se busca con ello una rápida rentabilidad del cultivo. No obstante se hace necesario el recubrimiento con polietileno y el pincelado de brea en las zonas enterradas. Otro inconveniente de dichos postes en que producen un sombreado sobre la cosecha en momentos de altos requerimientos fotolumínicos.

 Estructura de metálica

Los productores que se inician en la producción a través de invernáculos suelen hacerlo con estructuras combinadas o, simplemente de madera. Esto requiere una inversión inicial más baja, pero, con el tiempo, se decantan por estructuras más complejas buscando mayor resistencia y durabilidad. El hierro galvanizado y el aluminio son los materiales preferentemente empleados. Con una instalación correcta y sin utilizar materiales sensibles a la exposición a los fenómenos meteorológicos conseguiremos un invernáculo de calidad. Los cultivos en invernaderos podrán ofrecer una excelente producción.

 Estructura combinada

Este tipo de estructuras dependen en gran medida del entorno climático. Habitualmente nos decidimos por la madera o el metal. Desde mi punto de vista, o se hace un invernadero resistente o no. La madera tiene sus limitaciones en cuanto a durabilidad aunque, bien tratada, puede durar mucho tiempo y además, aportarnos estética. Por lo tanto la opción más segura sigue siendo el metal. La combinación de ambos obedece a que ofrece menos resistencia al viento.

Cultivos en invernaderos

 Materiales de cobertura

Una de las condiciones indispensables de las coberturas para un invernadero es tener una buena transparencia que favorezca la radiación lumínica. Con materiales destinados a tal efecto conseguiremos unas condiciones óptimas en nuestro habitáculo impidiendo el exceso de calor y radiación directa sobre los frutos. También impediremos las fugas de temperatura conseguidas durante el día. En la tabla siguiente te mostramos las características de los materiales más utilizados. La duración aproximada de los films es de 3 a 4 años mientras que las placas rígidas pueden durar de 15 a 20 años.

Cultivos en invernaderos

 Temperaturas óptimas

Las temperaturas adecuadas para los cultivos en invernaderos son de una importancia capital. Por tanto, dependiendo de la región en al que nos encontremos deberemos forzar, más o menos nuestros recursos. En cuanto a la correcta aplicación de la temperatura cada cual dispone de sus propios métodos. La siguiente tabla te muestra las temperaturas idóneas para varios tipos de cultivo. El clima de la región donde te encuentres y los métodos que emplees paraconseguirlas es cosa tuya.

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